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Mostrando entradas de 2022
 DIA TRES. La casa del mal.  El campamento se traslada hacia un antiguo cementerio, por causas de fuerza mayor- dijo el entrenador, y !fue todo¡. Con el tiempo descubrí que, en realidad se trataba de otra de las muchas pruebas que había que vivir. Una mesa de madera de cedro, algunas sillas , no recuerdo haber contado más de 6 y dos o tres catres, de estructura de madera con lienzo de hilo de ixtle. La casa de ladrillo expuesto sin revocar, consta de dos habitaciones, La de la entrada con dos puertas, una frente a la otra y en el costado este, la ventana que daba hacia una cocina rústica, lúgubre, con un viejo fogón, casi inservible, en la que, al centro del piso de tierra, se observaba un extraño hundimiento lleno de ceniza. Ahí, se alojaba algo más maligno que misterioso. Aunque fuese de día, pisar esa ceniza, sentir el extraño crujir de los diminutos fragmentos de carbón, te hacia sentir vulnerable, como si, algo maligno asechara en el mismo ambiente. Había que irse ¡Ya!....
DIA  DOS . El principio de la austeridad no republicana. En el campamento se practicaba la austeridad, en la alimentación, en el uso de recursos naturales, en los gastos innecesarios y lo superfluo. Se amaba tanto a los animales que, primero eran los consentidos y después los consentidores. Entre los consentidos se encontraban los caballos, las gallinas y los gallos de pelea; por cierto cada gallo tenia su propio cuarto, ya que eran muy picudos,  dentro de un cuarto más amplio. Las gallinas aparte, en un colectivo más o menos pacífico de 30 miembros que  compartían una habitación amplia fresca y con suficiente comida, también compartían "al mero  gallo entre los gallos"  ese que, en cualquier gallinero cantaba. El de los animales consentidores pues, más triste su caso, pues ellos tenían que producir el alimento para los consentidos, además de limpiarles su "caquita". y cuando digo alimento es literal, sobre todo el de los gallos de pelea. Doña Martina, la panter...
DIA UNO. El recuento de las vidas  Este era el campamento que, una noche fue creado en la mente de un hombre. Esa noche sucedió, cuando el cielo ya no estaba claro, aparecieron las estrellas y con ellas, la inspiración. Así fueron creados, el pato, la rata, el gallo, la yegua de la campana, el caballo, la gallareta, el burro y un animal desconocido hasta ahora. Todos fueron enviados a un campamento que administraba, "el entrenador", un León maduro y y tan duro como un capataz de hacienda, formado en plena revolución de la fauna mexicana. El campamento fue un lugar que estaba destinado a desarrollar las habilidades de los animales arriba mencionados. Tal vez se pueda dudar de la eficacia de los métodos usados en el campamento, solo debo decir que fui testigo de lo que ahí ocurrió. El León, llegado en barco siendo aun un cachorro, desde un lugar desconocido de la península ibérica,  una animal esquivo, con el carácter que resulta de cruzar sangre de los guerreros celtas, árabes...