DIA TRES. La casa del mal. El campamento se traslada hacia un antiguo cementerio, por causas de fuerza mayor- dijo el entrenador, y !fue todo¡. Con el tiempo descubrí que, en realidad se trataba de otra de las muchas pruebas que había que vivir. Una mesa de madera de cedro, algunas sillas , no recuerdo haber contado más de 6 y dos o tres catres, de estructura de madera con lienzo de hilo de ixtle. La casa de ladrillo expuesto sin revocar, consta de dos habitaciones, La de la entrada con dos puertas, una frente a la otra y en el costado este, la ventana que daba hacia una cocina rústica, lúgubre, con un viejo fogón, casi inservible, en la que, al centro del piso de tierra, se observaba un extraño hundimiento lleno de ceniza. Ahí, se alojaba algo más maligno que misterioso. Aunque fuese de día, pisar esa ceniza, sentir el extraño crujir de los diminutos fragmentos de carbón, te hacia sentir vulnerable, como si, algo maligno asechara en el mismo ambiente. Había que irse ¡Ya!....
Este blog retrata de forma divertida la vida de una familia singular, contada desde los sobrenombres de unos personajes que, por alguna razón se identificaron con las historias de vida de las personas. La idea es que los personajes se diviertan al leer estas historias, que, tal vez, con justa razón sus memorias los hayan hecho olvidar. Para el recuerdo. Marzo de 2022